LagarLab
Guía · Enología básica

Cómo catar vino: guía de análisis sensorial para principiantes

Catar no es "tomar prestando atención" — es un método con pasos concretos. Así lo hacen los enólogos, en tres etapas: vista, nariz y boca.

1. Vista

Antes de oler o probar nada, se mira la copa contra una superficie blanca, inclinada, con buena luz.

2. Nariz

Aquí se agita suavemente la copa (para liberar los compuestos aromáticos volátiles) y se huele en dos momentos distintos, que dicen cosas diferentes:

Primera nariz (sin agitar)

Los aromas más sutiles y frescos, antes de que el oxígeno "abra" el vino.

Segunda nariz (después de agitar)

Con más oxígeno en contacto, aparecen aromas más intensos y complejos: frutales, florales, especiados, o de crianza (vainilla, tostado, cuero), según el vino.

No hay "aromas correctos": el objetivo no es adivinar el nombre exacto de la fruta, sino identificar familias de aromas (frutal, floral, especiado, mineral) y describir con tus propias palabras. Con práctica, el vocabulario se afina solo.

3. Boca

El paso final integra todo lo anterior y agrega lo que solo se siente en boca:

Por qué esto no es solo gusto personal

La cata profesional usa escalas y metodologías estandarizadas —como la norma ISO 4120 para pruebas de diferenciación sensorial— precisamente para separar lo objetivamente medible (intensidad de color, nivel de acidez percibida) de la preferencia personal (si te gusta o no). Son cosas distintas: un vino puede estar técnicamente muy bien hecho y aun así no ser el que más te guste, y eso está bien.

Practica cata con rigor real

La Sala de Cata de LagarLab usa la misma norma ISO 4120 y test estadísticos reales (t-test de Welch) que un laboratorio de verdad — no es solo "elegir un adjetivo".

Probar el simulador